El otoño, también, ha llegado al Monasterio de la Inmaculada Concepción. Ha llegado vistiendo los árboles de la huerta y del claustro de amarillo, ocre, rojo. El otoño ha llegado y ha florecido los paterres del cenobio de crisantemos, que recuerdan a las monjas que el uno de noviembre está llamando a las puertas; mientras en la huerta crecen las calabazas y caen de los castaños de la huerta, las primeras castañas
Las visitas familiares del verano han dado paso al silencio otoñal, roto solo por el pisar de las hojas caídas sobre el suelo del claustro, en esta nueva y recién iniciada estación. Silencio roto por la campana que desde la torre o desde la puerta del coro marcan las horas, de la vida de las monjas de este monasterio de la Inmaculada, invitando a la oración, al refectorio o al descanso cuando llega la noche.
El misal y el breviario, el libro de horas, decían que la Navidad estaba demasiado lejana en el Calendario, quedaban semanas para ver encendida la primera vela de la Corona de Adviento de las Capillas del Monasterio; aquella que anunciaba la inminente llegada de la Navidad con la luz de su silencio. Ahora los libros, sin decirlo, decían que era tiempo de conservas, mermeladas y de barrer las hojas que alfombraban el suelo del Monasterio de la Inmaculada.
Desde el día de Santa Teresa, el aroma de los buñuelos que preparan las monjas en el obrador impregna todo el cenobio. En el torno la Madre Benita no para de recoger pedidos de los vecinos; sor Agueda anota en una vieja libreta, los pedidos que entran en aquellos altos muros a través del ordenador. Sin duda esos buñuelos, como las torrijas en cuaresma y semana santa; son lo mejor que aquellas religiosas ofrecen a la ciudad.
Sor Alejandra, desde su celda, contempla el espacioso huerto que ante el convento se abre. El viento y el agua de octubre despojan a los árboles de sus hojas, que como una alfombra de hermosos colores se extiende por la huerta ante ella. A pesar del aroma de los buñuelos que impregna el convento, y de lo que dicen los breviarios, misales; sabe que esta llegando la hora.
Autor.- Víctor Hernández Mayoral.
Imagen.- Creada por Inteligencia Artificial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario